martes, 12 de octubre de 2010

Por Fin...

¿Recordáis aquello de uqe iba a escribir mis cosas y cosuelas? Pues...


¡YA HE EMPEZADO!

Y, me gustaría que os emocionarais, pero como dudo que tenga lectores... Pues nada x)


Y aunque los tuviera, quiero decir, que solo he escrito un capítulo, y que no pienso colgarlo hasta que tenga hechos más, unos cinco, o así. Pero al ritmo que voy, la cosa no pinta mal :)

Así que solo puedo dejar una pequeña mustra del primer capítulo...


"Maldito rímel. Eso pensé cuando vi las pequeñas pero nítidas manchas negras al rededor de mis ojos. Sin duda, el rímel se había corrido y yo ahora parecía un mapache. Sí. No cupe en mí de asombro cuando comprobé que el agua no distorsionaba ni un ápice el contorno de la mancha. El desmaquillante no las hacía desaparecer. Corrí a incriminar a mi hermana.

-¡Denny! - estaba en la cocina. Mi hermana mayor de 18 años estaba en la cocina. Mi hermana mayor de 18 años, responsable de esos círculos negros que me rodeaban los ojos, estaba en la cocina - ¿Qué coño le pasa a tu rímel? ¿Es que es tan sumamente waterproof, que no se va ni queriendo? - grité exasperada. Tenía que ir a clase. No podía aparecer con estas pintas.

-¿De qué hablas? - dijo, con inocencia - Ayer no tuviste problemas para desmaquillarte.

-¿Y entonces cómo se supone que explicas esto? - dije, remarcando el "esto" y señalando a mis ojos con el dedo índice. Para añadir efecto, puse mi cara a cinco centímetros de la suya.

-¿Se puede saber qué te pasa? - dijo, alzando una ceja. ¿Me tomaba por loca? ¿Acaso me tomaba por loca? - A tus ojos no les pasa nada. - Ya. A mis ojos. Mis párpados no son mis ojos. Y definitivamente les pasaba algo.

-Ya... - respondí, con más sarcasmo del que quizás debiera - Y que esto negro de aquí no se vaya ni con desmaquillante ni con agua es algo normal.

-¿Negro? - dijo. Efectivamente, me tomaba por loca. Pero... Algo en la boca del estómago me decía que no estaba bromeando. ¿Es que no veía las manchas? - Margott, lo único negro en tus ojos es la niña. Deberías dejar las historias de miedo por una temporada. En grandes cantidades, producen paranoia.

Me giré. Corrí al baño. Mi pelo rubio oscuro. Mis pómulos marcados. Mi nariz respingona. Mis ojos azules... enmarcados por irregulares formas negras. Todo eso aparecía en el espejo.
"