miércoles, 2 de febrero de 2011

Dos Bandos: Capítulo 4 (Parte 1)

Bueno, lo pormetido es deuda: Dije que para principios de mes tendríais capítulo nuevo, y aquí está. Lo malo es, que no estoy teniendo mucho tiempo últimamente, y estoy en una especie de "punto muerto" de la historia en el que no encuentro la inspiración que hasta ahora me acompañaba... :(
Eso sí, no os preocupéis, porque una vez este bachecito supongo poder mantener el ritmo. El caso es que me queda un capítulo "en reserva", menos de lo que me gustara, así que os dejo aquí la primera parte del cuarto capítulo...

4. PESADILLA

 Aquella noche soñé. ¿Que con qué? Pues con ovejitas happy que brincaban por el campo, ¿con qué sino? Ah, sí. Quizás con esto otro…

Corría por las calles de las afueras. ¿Hacia dónde? Pues hacia el Nido del Cuervo. Pero las calles estaban infestadas de gente con Manchas… Que no eran negras, sino como si se hubieran echado protector solar en todo el cuerpo excepto alrededor de los ojos… Estaba rodeada de mis enemigos. Me miraban, me señalaban y se cuchicheaban cosas entre ellos… Entonces yo chocaba contra uno de ellos, que resultaba ser un perfecto clon de Erick Radon. Luego toda la calle se giraba, y resultaban ser todos iguales. Me rodeaban, con sus miradas nucleares acechándome y sin poder hacer yo nada para evitarlo.

Pero justo entonces, un ángel negro bajaba del cielo y me cogía en volandas, me metía en el Nido del Cuervo, donde me esperaba Fitzpatrick, más terrorífica de lo que ella podría llegar a soñar, me ponía unos grilletes, me metía en un extraño sótano oculto en la casa, echaba la llave, me dejaba allí tirada, y justo antes de despertar horrorizada y sudorosa, una voz fría y fantasmagórica me decía las siguientes palabras:

Sueña, pequeño peón.

¿Qué? Obviamente que yo era un peón de aquel juego… Pero, ¿De quién era esa voz? No de mi profesora sustituta, estaba claro… ¿Había alguien que diera órdenes a Fitzpatrick? No había forma de saberlo. Dicen que los sueños son mensajes del subconsciente (porque ya lo único que faltaba era que tuviera premoniciones)… ¿Estaba el fondo de mi mente intentando decirme algo? De ese sueño solo podía sacar que Fitzpatrick y Radon estaban en bandos distintos… Y que no podía confiar en ninguno de ellos. Pero yo eso ya lo sabía.

¿Y el ángel negro? Quizás ese alguien que estaba detrás de Fitzpatrick…

Pero en todo caso… ¿Qué más daba? Era un sueño. Premonición o no, no me aportaba mucha información, tan solo era una pesadilla…

Así que me levanté de la cama, y me senté en la silla mirando por la ventana. Se me había olvidado bajar la persiana, así que a través de la oscuridad de la noche, podía ver las calles desiertas bajo la tenue luz de la luna. No había nadie. Pensé en preparar una bebida caliente, leche, chocolate o ideas afines. Pero no me apetecía levantarme. Miré el reloj despertador. Las cuatro de la madrugada. Me quedaban tres horas de las que, aunque me costó, conseguí emplear dos en dormir la mona.

La mañana siguiente no fue nada fuera de lo común. No tenía clase de historia, así que no vi a Fitzpatrick. Christie me habló sobre una fiesta que iba a organizar el siguiente sábado, con motivo de celebrar su decimosexto cumpleaños. Pensé que algo de mundo real no me vendría mal. A pesar de ello, el mundo fantástico no dejó de ocupar el 99% de mi mente, dejando el 1% restante a los pestañeos y las respiraciones.

Aquella semana las clases de Historia se me hicieron insoportables: me sentía constantemente vigilada por Fitzpatrick y no veía el momento en que la baja de nuestra habitual profesora llegara a su fin, lo cual era raro en mí porque la profesora titular nunca había estado en mi lista de favoritos. A pesar de todo eso, el sábado llegó. No sé si hice bien en ponerme tacones cuando mis pies llevaban tanto tiempo sin tocar la tierra… Pero aquella noche el objetivo era pasármelo lo mejor posible. Y tanto que bien.

Yo nunca había tenido mucha experiencia en cuanto a chicos. De hecho, esa poca que tenía se trataba de clases express adquiridas jugando a la botella en los últimos cursos de primaria y de una fallida relación que prefiero no recordar. Pero aquella noche…

-Marg, tengo que decirte una cosa – me dijo Christie. Al principio pensé que se trataría de algo malo, pero no fue el caso - ¿Ves a ese chico de ahí?

-Sí – respondí – ¿El alto y moreno? – ella asintió.

-Bien, pues tiene un amigo – ya, se le veía el plumero. Yo me quedaría con el amigo mientras ella flirteaba con su bomboncito – Y es bastante mono… - me dio dos golpecitos con el codo en las costillas. Crucé los dedos para que eso de mono no fuera una excusa barata para engatusarme – Puedes quedarte con él mientras yo… Bueno, ya sabes – me guiñó un ojo con esa complicidad que tanto nos había unido hasta el momento.

Claro. Yo ya sabía. Había invitado a esos dos para ligar con su amor platónico. Estupendo.

Así que nos acercamos a los dos muchachos y empezó a hablar ella. Miré al sujeto que me correspondía a mí, y resultó que no estaba tan mal. Él también estaba mirándome. Era un tipo que no llamaba mucho la atención; ondas castañas no muy largas, y una vez me fijé, descubrí unos ojos grises fuera de lo común, lo cual me hizo cambiar de opinión respecto a aquello de que no llamaba la atención, a pesar de no ser muy alto ni tampoco especialmente musculoso.

-Hola, Kyle – saludó Christie. El chico alto y moreno (Kyle) sonrió dejando ver su blanca y perfecta dentadura.

-Hola Christie – dijo. Me habría apostado hasta los calcetines de mi hermana a que él también se sentía atraído (al menos sexualmente) por ella.

-Bueno, te presento a Margott – dijo, después de que tras una pausa demasiado larga yo le diera un codazo para que siguiera hablando – Margott, éstos son Kyle y Derek. – Tras una prolongada mirada de Christie hacia Kyle, éste último dijo:

-Bueno, Derek… Yo voy con Christie a por bebida… - tartamudeó un poco –Tú quédate aquí con Margott, ahora volvemos – Ja.

2 comentarios:

  1. Esta muy bien!!!!! aver si la inspiracion vuelve pronto!!!!!!!! Ese tal derek... no sera de los otros????
    ¡Nos leemos!
    bss

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  2. no me van mucho las historias de fantasia, pero esta está entretenida. Un beso!

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